Vivan y dejen vivir. Esta es una batalla en la que no elegi el bando fácil, pero estoy dispuesto a dar mi vida por ello, no me gustaria llegar a un extremo asi y creo que a nadie. Repito:Hoy dejo mis armas enfrente de tus pies.
Atención Contiene escritos y fotos que podrian dañar la moral y "buenas" costumbres. Ya avisados. Idiotas abstenerse
Esta reflexión es para ayudarnos a deshacernos del pasado, para dejar atrás las cosas que no sirven y que hasta el día de hoy nos vienen persiguiendo. Hay que aprender a cerrar etapas en nuestra vida, si insistes en permanecer en ellas más del tiempo necesario, no encontraras la salida. El pasado es un experto en encerrarte en una historia, pierdes la alegría, el sentido, no encuentras la escapatoria. La vida es como un libro en el cual debemos avanzar cerrando capítulos, no podemos quedarnos en un capitulo lleno de tristeza y desolación, sin darnos la oportunidad de vivir el siguiente capitulo que puede estar lleno de alegrías y satisfacciones. Termino tu trabajo, se acabo tu relación, ya no vives más en esa casa, en ese pueblo. Debes irte de viaje, puedes pasar mucho tiempo de tu vida revolcándote en los porqués, en devolver el CD y tratar de entender porque sucedió tal o cual echo. El desgaste va a ser infinito porque en la vida tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos y dando vuelta la hoja, a terminar con etapas y seguir adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado, ni siquiera preguntándonos porque. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltarlo, desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir, por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casas, romper y tirar papeles. Los cambios extremos pueden simbolizar procesos interiores de superación, dejar ir, soltar desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, por eso hay que aprender a perder y ganar, hay que dejar ir, dar vuelta la hoja y vivir con lo que tenemos en el presente. El pasado ya paso, no esperes que te lo devuelvan, que te lo reconozcas, que se den cuenta de quien eres tu. Suelta el resentimiento, el prender tu televisor personal para darte y darle al asunto, lo único que consigues es dañarte, envenenarte y amargarte. La vida esta para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando puertas abiertas por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo hoy con satisfacción, noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar ¿a que? Necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que te invadieron, si puedes enfréntalos ya y ahora! Hazlo, sino déjalos ir, cierra esos capítulos, dite a ti mismo que no, que no vuelven, pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque tú ya no encajas ahí en ese lugar, en ese corazón, esa casa, ese oficio. Tu ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meces, hace un año, por lo tanto no hay a que volver, cierra la puerta, da vuelta la hoja, cierra el circulo. Ni tu eres el mismo ni al lugar donde regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, el amor por ti mismo, desprender lo que ya no esta en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable, ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque cuando tu viniste a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a el, y es un trabajo personal aprender a vivir sin el, sin el adhesivo humano, o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse, y humanamente se puede lograr, porque te repito, nada ni nadie nos es indispensable, solo es costumbre, apego, necesidad; pero cierra, clausura, limpia, tira, despréndete, sacúdete, suéltate. Esa es la clave para ser feliz.